Preboda Tania y Miguel

Conil. Cádiz

Ellos son de esas parejas bonitas que casi sin hacer nada desprenden todo el amor que tienen.
Cuando hago fotos me convierto en una sutil observadora de lo que tengo frente a mí. Sus dulces gestos, suaves caricias, su forma de mirarse… son tan de verdad que siempre me descubro con una inevitable sonrisa tras la cámara, aunque los tenga lejos de mí.
En las sesiones de preboda me gusta hacer fotos al atardecer, en plena naturaleza donde la pareja se relaja para olvidarse de todo y encontrarse mutuamente.
Qué suerte poder formar parte de esos momentos.
No se trata de un atardecer cualquiera, se trata del atardecer que recordarán toda su vida y que vengo a plasmar con mis imágenes para que así sea.