Sandra

Conil de la Frontera. Cádiz

Son muchas las emociones que surgen cuando hago fotos de embarazo. Qué ternura y amor hacia la personita que viene a cambiar tu mundo.
En esta sesión de premamá, Sandra se entregó al 200%.
Podía verse su línea alba, es como ese meridiano donde tu hijo crece día a día, esa marca oscura que delimita dónde se halla tu tesoro y el auténtico centro de tu corazón. Las madres tienen un brillo en la mirada y una belleza natural que me enamoran.